LOS ÚLTIMOS SECADEROS DE CONGRIO

En la villa de Muxía se conservan los únicos secaderos de congrio de todos los que hubo a lo largo de la Costa da Morte. Este sistema de conservación de pescado que data de muy antiguo (ya aparece citado en documentos de principios del siglo XVII), desaparecido de otros puertos, en Muxía aún está en funcionamiento. En la actualidad se conservan tres secaderos.

El congrio que se cura en estos secaderos procede de Muxía o de otros puertos próximos. Antiguamente se pescaba todo en este puerto.

Una vez subastado en la lonja, el congrio destinado a ser curado va para el almacén, lugar donde se prepara, siguiendo este proceso:

1. Primero se hace el 'esmonifado', que consiste en abrir a la mitad la cabeza del congrio, haciéndole un hueco para colgarlo en el banco.

2. Se abre a la mitad, se le quita la tripa, la cabeza y parte del espinazo, operación que recibe el nombre de 'lañado' o 'rascado'.

3. Se lava en los 'píos' en agua de mar. En el primer 'pío' se le hace un primer lavado y luego en el segundo con agua más limpia se le da otro lavado.

4. Se le hacen los huecos con un cuchillo en forma de hoz, de manera que cuando se coloque forme una especie de red a la que traspase el aire para curarlo.

5. Se hace el 'envarado', colocándole una caña por los huecos de un extremo a la que se le ata la cola y la cabeza para que quede estirado al colgarlo.

6. Se cuelga en las 'cabrias', que vienen siendo una estructura de 'toros' verticales y horizontales. El congrio fresco se coloca en la parte más alta y se va bajando a medida que va curando. El último curado se realiza en los vallados de alrededor del secadero.

7. Se hace el embalado, se le quitan las cañas, se coloca el congrio en el molde, se prensa y se ata con alambres y por último se hacen los fardos de 50, 25 o 10 Kgs. envueltos en arpillera. Todo el congrio que se cura en los secaderos de Muxía va destinado a fuera de Galicia, principalmente a zonas de Aragón, Castilla y Cataluña.
PROCESO DE SECADO
DEL CONGRIO