EL FOTÓGRAFO RAMÓN CAAMAÑO

Ramón Caamaño Bentín junto con Gonzalo López Abente son los dos personajes más relevantes de la vida cultural de la villa de Muxía.

Gracias a este muxián las imágenes de las gentes, de los paisajes y de los naufragios de la Costa da Morte se extendieron dentro y fuera de la geografía gallega.

Ramón Caamaño nace en el año 1908 en Muxía; hijo único, su padre al poco de nacer él emigra a Cuba y Méjico donde se dedica a la venta del encaje que su señora le envía de Muxía. Debido a los ingresos que su padre envía, la infancia de Ramón se desenvuelve sin dificultades. Al cumplir los ocho años su padre le manda una máquina de cine con alguna película, que proyectaba a los chicos y chicas de Muxía, a quienes les cobraba la entrada en alfileres que luego vendía a las palilleras.

Este chico, que quería ser electricista mas su madre quiso encaminarlo para que aprendiera el oficio de carpintero, cuando tiene dieciséis años y con los ahorros que guardaba en una hucha de barro decide comprar su primera máquina fotográfica. Era una máquina de caja que sacaba las fotos sin enfocar.

A partir del año 1925 comienza a fotografiar todo el mundo que lo rodea: marineros, campesinos, naufragios, paisajes, puestas de sol, romerías,… En este afán se refleja su categoría de artista, ya que ningún fotógrafo de su tiempo que no tuviera esta vocación sacaría fotos del mundo cotidiano en el que vivía porque resulta difícil darse de cuenta de que con el paso del tiempo estas fotos serán documentos importantes para la historia de un pueblo.

En el año 1927 compra una máquina "Pathe Baby" para proyectar cine, con la que va a llevar un gran acontecimiento a muchas aldeas y villas de esta comarca, convirtiendo en salas de cine bares, garajes, escuelas de palilleras, etc. Fue así como las gentes de la zona pudieron ver películas como "Miguel Strogoff", "El correo del Zar", "Una misión extraña", etc., películas a las que él mismo les daba voz a través de sus comentarios.

Dándose cuenta su madre de la verdadera vocación del hijo, decidió mandarlo a Santiago para que perfeccionase su técnica. Así pasará en Compostela los inviernos de los años 29, 30 y 31, donde trabajará con el fotógrafo santiagués Kasado que le enseñará entre otras cosas la técnica de colorear fotos a través de ácidos.

En el año 1932 conoce a Tereixa Louro, durante una temporada que pasa en la villa de Porto do Son, la que cinco años más tarde se convertirá en su esposa.

En el año 1937, ya casado, cambia su domicilio a la villa de Cee, donde monta un estudio con la finalidad de obtener unos ingresos necesarios para mantener la familia. Son años en los que se centra principalmente en fotos de estudio, colaborando en el trabajo también su esposa.

Cuando en el año 38 es movilizado con motivo de la Guerra Civil al frente de Aragón, lleva con él la cámara "West-Pocket", que va ser su compañera inseparable, sacando fotos en circunstancias difíciles, llegando, como él nos cuenta, a revelar las fotos entre los ramales. De esta época conserva una larga colección de fotos de guerra.

A la vuelta de la contienda continua con su estudio de Cee, aunque su actividad se extiende a toda la comarca, principalmente a las villas de Corcubión y Muxía; con esta última nunca perderá el contacto pues era donde disponía de la casa que le dejaran sus padres.

Caamaño, aunque se retiró a los 67 años, nunca dejó de sacar fotos de cualquier acontecimiento que ocurriera en la zona. A partir de esta fecha su vida transcurre entre las villas de Corcubión y Muxía. Durante la época de verano lo podemos encontrar al pie del Santuario de la Barca, esperando a los visitantes que se acercan a este lugar, con los que conversa, ofreciéndoles desinteresadamente su información y si a caso venderles alguna de sus postales o su libro-guía de Muxía que el mismo editó en el año 1982.

Durante su larga vida profesional, Caamaño recibió varios homenajes y obtuvo diversos premios y condecoraciones. Sus fotos aparecen en muchas revistas y periódicos: La Voz de Galicia, El Ideal Gallego, Hijos de Mugía, Alborada, etc. estas dos últimas editadas en Buenos Aires.

En los últimos años hizo exposiciones de su obra en Muxía, Carballo, Corcubión, Fisterra, Vigo y Ourense.

En el año 1989, y con motivo de su exposición en Vigo, se publicó un álbum monográfico con fotografías suyas que van desde el año 1924 hasta 1970.

La fotografía de Caamaño nos da una visión de la sociedad rural gallega puesto que la mayoría de las gentes retratadas son marineros y labradores que recoge su cámara durante sus viajes por la zona o que acuden a su estudio para sacar una foto y enviársela a sus familiares de ultramar. En ellas vemos cuerpos inmóviles y rostros serios, con cierto respeto ante la cámara.

Ramón Caamaño tuvo siempre un afán de trascendencia y permanencia de las cosas; por eso gusta de conservar todo cuanto llega a sus manos: máquinas fotográficas, folletos, carteles, libros, correspondencia y todo tipo de objetos personales. Su archivo fotográfico está formado por más de 6.000 copias fotográficas y cerca de 20.000 clisés, lo que nos da idea de la magnitud de su obra.

Xan X. Fernández Carrera realizó en el año 1999 un libro titulado "Ramón Caamaño, Historia Viva da Costa da Morte", en el que refleja toda la vida de este ilustre fotógrafo.

En la actualidad todos los fines de semana permanece abierta en Muxía la casa del fotógrafo en la que los visitantes pueden contemplar la obra de este ilustre muxián.